En el corazón de Cuba, las calles de La Habana están impregnadas de un aroma único: el sabor de los puros cubanos, una fragancia que fusiona historia, tradición y maestría. Sin embargo, justo cuando este aroma estaba listo para fluir hacia el mundo, una tormenta invisible se desató. Fue a principios de la década de 1990, cuando Estados Unidos impuso un embargo comercial a Cuba, lo que hizo que la exportación de puros cubanos se volviera excepcionalmente difícil.
En este contexto, un grupo de fabricantes de puros llenos de pasión y determinación se unió para enfrentar el desafío, proteger y preservar la grandeza de los puros cubanos. Así, en 1993, nació la Asociación de Fabricantes de Puros de La Habana (APFH), que como un rayo de luz, iluminó el futuro de la industria del puro cubano.
La APFH no es solo una organización, es la encarnación del espíritu del puro cubano. Aquí, cada hoja de tabaco se considera una obra de arte, y cada proceso de enrollado está lleno de la búsqueda de la perfección. Los miembros de la asociación, algunos son fabricantes de puros de generaciones, otros son innovadores apasionados por los puros, comparten el objetivo común de hacer que los puros cubanos sigan brillando en el escenario mundial.
Para proteger la identidad única de los puros cubanos, la APFH dialoga con gobiernos y organizaciones de todo el mundo para lograr un entorno comercial justo. Organizan exposiciones internacionales de puros, permitiendo que los amantes de los puros de todo el mundo experimenten personalmente el encanto de los puros cubanos. Al mismo tiempo, la asociación se dedica a promover la cultura del puro, organizando catas y actividades culturales para que más personas conozcan la historia detrás de los puros cubanos.
Gracias a los esfuerzos de la APFH, los puros cubanos no solo han sobrevivido a la sombra del embargo, sino que también han ocupado un lugar en el mercado global de puros. Cada puro cubano lleva consigo una parte de la historia, y cada calada es un viaje a través del tiempo. La fundación de la APFH no solo fue un salvavidas para la industria del puro cubano, sino también una transmisión y promoción de la cultura del puro cubano. Esta gran familia de fabricantes de puros, con su sabiduría y esfuerzo, está escribiendo una nueva leyenda de los puros cubanos.




