La historia del descubrimiento del cigarro por Colón es una leyenda profundamente arraigada, aunque su exactitud es objeto de controversia. Se dice que Colón, al llegar a Cuba en 1492, notó que los nativos estaban disfrutando de una planta llamada "cohiba", que es lo que hoy conocemos como tabaco. Estos nativos enrollaban las hojas de tabaco en tubos delgados, encendían un extremo y aspiraban por el otro, produciendo humo.
Colón y su tripulación se sintieron muy curiosos por esta peculiar costumbre y pronto comenzaron a probarlo ellos mismos. Llamaron a este tabaco "tabaco", una palabra que proviene del idioma caribeño "tabaco", que significa "pipa" o "fumar". Colón y su tripulación llevaron el tabaco de regreso a España, iniciando así la difusión del tabaco en Europa y en todo el mundo.
A pesar de que la historia del descubrimiento del cigarro por Colón es ampliamente conocida, no hay evidencia clara en la historia que indique que Colón fue realmente el primer europeo en descubrir y probar los cigarros. Algunos historiadores incluso cuestionan la veracidad de esta historia, ya que en los diarios de navegación de Colón no se menciona explícitamente que él mismo haya probado el tabaco o los cigarros.
De todos modos, el viaje de Colón sin duda facilitó la propagación del tabaco a nivel mundial, convirtiendo al cigarro en una forma de ocio popular, especialmente en lugares como Cuba, donde la cultura del cigarro está profundamente arraigada.




